Kelly Coleman  

Profesora de Inglés
Coordinadora de Enseñanza y Aprendizaje de Secundaria y Bachillerato
ELIS Murcia

 

Los alumnos están constantemente preparándose para distintos tipos de exámenes, ya sean evaluaciones internas para hacer un seguimiento de su progreso en el colegio o evaluaciones externas que les proporcionarán las titulaciones necesarias para alcanzar sus objetivos en el futuro. Para muchos, enfrentarse al estudio puede resultar abrumador. ¿Por dónde empezar? Como padres, queremos apoyar a nuestros hijos y ofrecerles todas las oportunidades y recursos posibles para que puedan dar lo mejor de sí mismos.

Uno de los errores más habituales es pensar que cuanto más tiempo estudiamos, mejores serán los resultados. Sin embargo, la realidad es que lo importante no es cuánto tiempo estudias, sino cómo lo haces. ¿Estás utilizando estrategias de estudio eficaces para maximizar tus posibilidades de éxito? Lo cierto es que el estudio puede llegar a ocupar gran parte del tiempo de los alumnos y, aun así, no siempre producir los resultados esperados. Conviene tener en cuenta que, de media, un adolescente de 14 años puede mantener la concentración durante aproximadamente 28 minutos, aumentando hasta unos 32 minutos a los 16 años. Teniendo esto en cuenta, es cada vez más importante encontrar métodos de estudio que no solo les ayuden a recordar lo aprendido, sino que también les permitan mantener un equilibrio adecuado entre el estudio y otras actividades cotidianas, como el deporte o la vida social.

En una investigación realizada en 2023, William Wadsworth encuestó a 40.000 alumnos de Secundaria y Bachillerato y descubrió que el 76 % de los estudiantes de Year 10 a Year 13 (3º ESO – 2º Bachillerato) no distribuyen el estudio de forma constante a lo largo del tiempo. La repetición se ha convertido en una estrategia muy habitual, especialmente cuando se reparte el estudio en diferentes momentos o se alternan distintas unidades y materias. Sin embargo, al dividir el estudio en bloques independientes, lo que solemos hacer es estudiar un tema, dejarlo a un lado y no volver a él durante un largo periodo de tiempo. Ya en el siglo XIX, el psicólogo Hermann Ebbinghaus descubrió que, después de una semana, solo recordamos aproximadamente el 25 % de lo aprendido. Por ello, es fundamental espaciar el estudio y volver a repasar los contenidos a intervalos regulares.

Muchos alumnos de ELIS utilizan tarjetas de estudio (flashcards) como parte de su preparación. Se trata de una herramienta excelente para resumir y condensar la información en fragmentos más pequeños y manejables. Sin embargo, según Wadsworth, el 40 % de los estudiantes dedica la mayor parte del tiempo simplemente a releerlas, en lugar de ponerse a prueba con ellas. Las tarjetas de estudio pueden reutilizarse periódicamente durante todo el proceso de preparación e incluso combinarse con otros temas y asignaturas. Este proceso continuo de autoevaluación ayuda a recuperar constantemente información clave que, de otro modo, podría olvidarse.

Para algunos alumnos, estudiar se ha convertido simplemente en releer apuntes, subrayar información o volver a copiar notas, estrategias que, con frecuencia, reducen la capacidad para recordar los conocimientos esenciales. El 37 % de los estudiantes utiliza estos métodos como estrategia principal de estudio, pero al hacerlo confían más en una memoria fotográfica que en la recuperación activa de la información previamente aprendida.

En ELIS Murcia, y tras recoger las opiniones de un grupo representativo de alumnos, los estudiantes de Year 7 a Year 13 participan en sesiones de PSHE (Educación Personal, Social, para la Salud y Económica) centradas en diferentes estrategias de estudio y diseñadas para ayudarles a descubrir los métodos que mejor se adaptan a sus necesidades individuales y les permitan obtener los mejores resultados en sus exámenes. Entre estas estrategias se incluyen tanto el uso de herramientas tecnológicas como métodos más tradicionales, como el sistema de apuntes Cornell o la técnica del Dual Coding (codificación dual). Además, se anima a los alumnos a elaborar un plan de estudio realista que les permita preparar sus exámenes sin dejar de atender sus actividades fuera del colegio, favoreciendo así tanto su bienestar físico como emocional. Al poner a su disposición una amplia variedad de estrategias, los alumnos adquieren la confianza y las herramientas necesarias para gestionar su tiempo de estudio de una forma eficaz, equilibrada y beneficiosa.