febrero 13, 2026
Apoyando a los alumnos de talento y alto rendimiento en nuestros colegios

Katherine Hubbard
Profesora de Inglés de Secundaria y Bachillerato
Responsable de la etapa educativa 3 (6º Primaria – 2º Secundaria)
En un colegio internacional, donde los alumnos provienen de una amplia variedad de contextos culturales y lingüísticos, es especialmente importante reconocer y atender las necesidades de todos los alumnos, incluidos aquellos que muestran un alto potencial. Igualmente importante es asegurarnos de que estos estudiantes sean identificados y reciban apoyo de manera efectiva, para que ningún alumno pase desapercibido y todos tengan la oportunidad de alcanzar el nivel al que realmente son capaces.
Una vez identificados, los alumnos de alto rendimiento y talento necesitan oportunidades adaptadas para desarrollarse. Basándonos en el trabajo de destacados investigadores como Joseph Renzulli y Joyce VanTassel-Baska1, junto con investigaciones más amplias sobre enseñanza inclusiva y adaptativa, existen varias estrategias que pueden mejorar la experiencia en el aula para estos alumnos. Una estrategia importante que apoya este objetivo es la enseñanza adaptativa, en la que las tareas se diseñan deliberadamente para ser más desafiantes, estimulantes y abiertas, ofreciendo a los estudiantes la oportunidad de ampliar su pensamiento. Además, las oportunidades de enriquecimiento desempeñan un papel clave; a través de proyectos, actividades de resolución de problemas y conexiones entre distintas asignaturas, se anima a los alumnos a explorar los temas en mayor profundidad y a establecer relaciones significativas en su aprendizaje. Por último, fomentar una mentalidad de crecimiento y desarrollar habilidades metacognitivas es esencial, ya que ayuda a los alumnos a reflexionar sobre su propio progreso, asumir riesgos con confianza y construir resiliencia ante los desafíos.
Como parte de mi participación en el Programa de Formación en Liderazgo para Docentes de Cognita España, que apoya a los docentes en la dirección de áreas de nuestro Plan de Mejora Escolar, he estado liderando el Proyecto de Cambio para Alumnos de Alto Rendimiento y Talento, explorando enfoques efectivos junto con el Equipo de Inclusión y compartiendo ejemplos de buenas prácticas que ya se llevan a cabo en nuestros colegios.
Estos métodos no solo elevan los niveles de rendimiento, sino que también fomentan el amor por el aprendizaje, asegurando que los alumnos se mantengan motivados, implicados y entusiasmados. Es importante destacar que esto significa que el aprendizaje no se limita a “más de lo mismo”, sino que implica desafíos significativos que estimulan a los alumnos de manera adecuada.
El equilibrio aquí es crucial. Como nos recuerdan Shaun Allison y Andy Tharby en Haz que cada clase cuente: “La habilidad del docente eficaz consiste en empujar a los alumnos lo suficiente para que estén en una lucha productiva y saludable, pero no tanto como para que se ahoguen en un mar de pánico.”
Esto refleja perfectamente el enfoque que buscamos: desafiar a los alumnos de manera que se sientan estimulados, pero siempre dentro de un marco de apoyo.
Los padres también desempeñan un papel importante apoyando el alto potencial desde casa. Pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia. Por ejemplo:
- Fomentar la curiosidad permitiendo que su hijo profundice en sus intereses y formule preguntas sobre el mundo que le rodea.
- Elogiar el esfuerzo tanto como el logro, centrándose en la perseverancia, lo que ayuda a desarrollar resiliencia y una actitud saludable hacia el aprendizaje.
Inspirados en el Modelo de Enriquecimiento para todo el Colegio de Renzulli2, nuestro objetivo en ELIS es garantizar que los alumnos de alto rendimiento y talento no queden “tras bambalinas”, sino que tengan el escenario que merecen para brillar. Como dice el propio Renzulli, el disfrute conduce a la implicación, y la implicación conduce al entusiasmo por aprender. Ese entusiasmo es lo que impulsa el verdadero logro.
Por ello, en ELIS nos esforzamos por crear un entorno de aprendizaje donde cada alumno, independientemente de su contexto, se sienta inspirado a perseguir la excelencia, desafiado al nivel adecuado y apoyado para crecer tanto académica como personalmente. Al celebrar el talento, fomentar la curiosidad y cultivar la resiliencia, nuestro objetivo es garantizar que todos los alumnos no solo tengan éxito en el colegio, sino que también desarrollen la confianza y la pasión necesarias para prosperar en un mundo que evoluciona rápidamente.